jueves 29 de diciembre de 2011

Dimensión

Gabriel Pacheco


Tras años de estudio Hiparco consiguió catalogar mil estrellas brillantes, explicó la precesión de los equinoccios y estableció las diferencias entre el año sideral y el año trópico, y, con mayor precisión, la distancia de entre la Tierra y la Luna y la oblicuidad de la Elíptica en 23º 27’.

Dedicó años a la elaboración del primer catálogo de estrellas, con este propósito inventó instrumentos que le hicieron posible averiguar con antelación el nacimiento y la muerte de una estrella, calcular su movimiento y medir brillo.

Buscaba incansable respuestas en el cielo, lo observaba receloso y admirado, documentada cada pequeña alteración, cada leve movimiento de los astros, cada cambio de tamaño. Apenas dormía intentando descifrar los misterios de la cúpula estrellada, por la que sentía una fascinante e irremediable atracción.

Una tarde de verano se quedó dormido en el lecho de su amante, una joven discípula que seguía sus enseñanzas con incondicional devoción. Olía a lavanda y una brisa suave ondeaba las cortinas blancas como banderas en son de paz. Mientras el maestro dormitaba, la joven hacía caminar sus dedos por la suave explanada de su espalda. Fascinada por la perfección de sus lunares comenzó a unirlos dibujando con los dedos un mapa imaginario. Cuando hubo acariciado el último de los lunares, la tierra tembló durante un segundo, Hiparco comprendió de golpe todos los datos estelares que, desordenados, repasaba continuamente en su cabeza.

Una nueva dimensión fue descubierta, en ella la paz no es un misterio.



Para Gui

lunes 29 de noviembre de 2010

¿Olvido?

Brian Despain


Para olvidar, siéntense frente al mar y cuenten olas.

Si no fuera posible balanceen un pincel sobre una cuartilla en blanco, apenas mojado su cabello en azul.

Es recomendable cantar a voz en grito, elijan una canción que les envuelva y tamborileen los dedos, tarareen en el autobús, inventen melodías. Bailar mientras cantan suele obtener buenos resultados: abrir los brazos e hinchar los pulmones facilitando el paso al aire que viaja en los copos de nieve o las tormentas de verano.

De todos los métodos para el olvido, el más efectivo es el beso, besen a los niños, los abuelos, los amigos, los amantes, a la joven del autobús y a los carteros; estos últimos agradecerán su gesto amablemente.

No es fácil olvidar ya que en el esfuerzo del olvido reside implícito el recuerdo, por ello no les aconsejo eliminar de un tajo la memoria, además de ser un proceso doloroso suele reproducirse al tiempo, siendo sus raíces más robustas.

Asuman que los recuerdos no desaparecen, se guardan en el fondo de un cajón y aparecen el día de la limpieza general del equinoccio, al trinar de un pájaro inoportuno e inconsciente.

Solo han de intentar que pasen desapercibidos, guardarlos donde no molesten, que no obstaculicen el paso y cuando aparezca por descuido que sean una caricia suave, una sonrisa plácida y vuelvan limpios a la cómoda de invierno.

El olvido está lleno de memoria, dijo el poeta.

domingo 3 de octubre de 2010

El pájaro de las buenas noticias

Caoriline Piochon

No hay registros escritos sobre la existencia de esta especie milenaria, sin embargo las mujeres manchúes, mientras adornan con trocitos de seda los vestidos de las novias, les cuentan como la llegada de este pájaro anuncia buenas noticias para las recién casadas y los niños.

Los somba, en el norte de Benin, construyen sus viviendas en forma de castillo o templo, cierran las torres con cúpulas de paja en las que preparan nidos para atraer la llegada de este pájaro. Los ancianos, duermen en la planta baja donde todas las noches preparan ofrendas para los espíritus y un cuenco con arroz para el impredecible cola larga, su llegada anuncia buenas cosechas.

En Haití lo llaman zwanzo bon nouvel, solo los más ancianos aseguran haberlo visto alguna vez y les cuentan a los pequeños que cuando un bon nouvel asienta su nido en una ventana la casa queda protegida por los rada.

Los cazadores de nubes en el desierto del Sáhara, lo describen minuciosamente en sus historias. Según sus cuentos es tan pequeño que cabe en el hueco de la mano de un niño de tres años, se alimenta con un grano de arroz cada dos días y una gota de rocío sirve para calmar su sed; luce azules intensos y siempre vuela solo. A su llegada los niños de las dairas salen a su encuentro porque trae noticias de otros pueblos y historias de colores para soñar despiertos.

En Mongolia los pueblos nómadas dejan abiertas las puertas de sus yurtas en primavera para permitir la entrada del pequeño volador. Cuentan que la casa bendecida con su visita se poblará de hijos fuertes y riquezas.

No existe documentación científica sobre este pájaro extraño. Algunos biólogos y ornitólogos, lo comparan con el mellisuga helenae o elfo de las abejas, el más pequeño de los colibrís, sin embargo no existe constancia de su existencia salvo por las fábulas orales de estas tribus aisladas. No se ha descrito una morfología exacta ni un hábitat concreto ya que parece soportar temperaturas extremas.

Brushi Rosberg, lleva dos décadas inmerso en la búsqueda de este pájaro, desde que a los veinticinco años un bello ejemplar se posara en el alero del tejado de la casa familiar en Oulu, Finlandia, el día que conoció a su esposa Minttu.

miércoles 26 de mayo de 2010

Luciérnagas y mariposas



En el país de los ciegos el tuerto es el rey y solo las luciérnagas se enamoran de las mariposas.

Y así ocurrió: cada anochecer encendía un candil que sacaba a la ventana para guiar los pasos de su amada. Amanecía solo, un lado de la cama deshecho y otro poblado por un universo de burbujas de rocío que se colaba por la ventana abierta.

Probó con luces diferentes, el reflejo de la luna nueva en espejos de tocador que bailaban presumidos a merced del viento, pobló el alfeizar de las ventanas de velas de té, velones de muerto, pelotas de parafina minuciosamente decoradas con encajes de genna. Ensayó con lámparas de aceite y el reflejo de las llamas en redomas de cristal llenas de agua.

Inventó bombillas, faroles, lámparas para que su amor pudiera reconocer el camino.

Y una noche, mariposa atraída por una luz recóndita no nacida de bombillas, candelas, lámparas, llamitas, llamó a su puerta y reconoció el albor cálido y envolvente hacia el que estuvo caminando durante tanto tiempo.

Y así, cuentan, el Amor se unió a la Muerte.



domingo 14 de marzo de 2010

Luces

Lacombe

El deseo es un pez ciego que sonroja las mejillas de las niñas.
Y en lo profundo, el amor dejó un poso eterno de dulzura inmaculada.
Por eso cuando se besaron por primera vez, se encendieron luces en el fondo del mar y entre sus manos comenzaron a brotar yemas de flores nuevas.
No tuvieron que tomar la decisión, apenas se pararon a pensar: abrieron los brazos a la luz recién nacida.

martes 27 de octubre de 2009

Resurrecciones

Orijiiro



Desde hace unos días me resucitan los muertos. Cuando abro el cajón un difunto elegante me da los buenos días quitándose el sombrero y algunas noches una abuela de melena blanca llamada Edná me recita leyendas en una lengua que no entiendo. Cuando acaba me desea dulces sueños y juega a tomar el té con el señor del cajón, tan refinado.

Hay dos que se cuentan chistes en una esquina. Y un querubín dorado que se ríe balanceándose en la lámpara.

Algunos me piden que les mande mensajes a sus novias y es por eso que agoté mi saldo hace unos días. Otros más tradicionales escriben cartas de amor a sus amantes: Valentina, quise darte todo, créeme que quise y si no te di nada fue por no herirte. Valentina, que muerto y todo te quiero y tú lo sabes, que espero el día en que muerta también tú, tampoco dejes de quererme. Enciéndeme una vela para que pueda verte cuando te desnudas, te velaré el sueño y contaré los días, Valentina...

De entre todos hay uno que es mi preferido a pesar de que me debe unas monedas y nunca me cumple las promesas. Fue un joven valor de la literatura moderna. Dejó de escribir, se le secó la pluma y se le acabó la rabia. Dice que fue feliz pero lo dudo, una vez renunció a un amor correspondido por no ser, en absoluto, literario y desde entonces escribió lemas publicitarios, dedicatorias en los libros de los enamorados, discursos que acaparaban la atención de los clarividentes y de los índices de audiencia. Debe venir de un deceso reciente porque desprende todavía calor y cuando se hace el dormido saborea una lágrima diminuta de nostalgia y a menudo se le caen de los bolsillos piedrecitas de colores que afanosamente vuelve a guardar como un tesoro. Me habló de dinosaurios últimamente y de no sé qué sesuda teoría que no sirve para nada. Dice que no quiere morir pero amenaza con hacerlo cuando se pone tragicómico. No sé si no lo sabe o no quiere admitirlo, está más muerto que vivo y sin embargo ha empezado de nuevo a escribir cuentos, ahora que la barrera es insalvable y ninguna editorial de renombre admitiría un original tan complicado.




domingo 16 de agosto de 2009

Pesíope Blaesmen



Nicoletta Cecotti

En su tratado Ictología y nostalgia el arqueólogo e historiador Olveig Nordström da cuenta de las mujeres pez. Nacidas bajo signo de agua, descendientes de las antiguas sirenas repudiadas, muestran cierto interés por los amores difíciles y una capacidad de sacrificio mayor de la esperada de un homo sapiens corriente.


Con un pie en las profundidades marinas y otro en la tierra firme son capaces de amar eternamente siendo para ellas suficiente recompensa la oportunidad de darse a la persona elegida. Conservan además ciertas capacidades heredadas de sus antepasadas como un afinado oído y una sensibilidad especial para descubrir secretos ocultos.


Nordström basa su teoría en el análisis del comportamiento de Pesíope Blaesmen
principalmente, que tras la muerte de su único amor a los 29 años desapareció sin dejar rastro dos días después. Sin embargo guarda el arqueólogo dos pequeñas escamas plateadas que se encontraron en la lápida del joven amante.